Partir el viaje de Tegucigalpa a Gracias: dos días de parada en La Paz
Una carretera de montaña que traza curvas hacia el oeste entre pinares camino de Intibuca
Ocho horas de un tirón o dos días tranquilos con una noche en las tierras altas: este es el reparto que convierte un traslado penoso en la mejor parte del viaje.
Los argumentos contra hacerlo de un tirón
De Tegucigalpa a Gracias hay unos 300 km según la ruta y, en el papel, seis o siete horas. En la práctica, con la salida de la capital, los tramos de montaña más allá de San Pedro de Tutule y cualquier obra en la vía, se acerca a las ocho, y llegas destrozado con todo el occidente visto a través del parabrisas. Nadie conduce bien después de la quinta hora. Los tramos de montaña entre el departamento e Intibucá son donde el cansancio se junta con las curvas de herradura, y llegan al final.
Divídelo y la aritmética cambia: tres o cuatro horas el primer día, tres o cuatro el segundo, con una noche a 700 o 1,300 metros en medio. Ganas una tarde y una noche en una parte del país donde el tráfico de paso nunca se detiene, conduces los dos tramos de montaña descansado y de día, y llegas a Gracias a tiempo para almorzar y no de noche. La parada cuesta una noche de hotel de $25 a $45. Es la mejor noche en relación calidad-precio de cualquier itinerario hondureño.
Dos rutas al oeste, y cuál tomar
La opción uno es la línea norte: CA-5 desde Tegucigalpa hacia Comayagua, desvío en Villa San Antonio hacia La Paz Centro, luego al oeste vía San Pedro de Tutule y hasta La Esperanza en Intibucá, y finalmente la carretera a Gracias. Es la opción más rápida y mejor asfaltada, y la que tomo por defecto. La opción dos baja más al sur por Marcala antes de cortar al norte hacia La Esperanza: más lenta, más rústica en tramos y unos 90 minutos más, pero te da el país del café.
Toma la línea norte si conduces un sedán de alquiler, si vas con horario o si viajas en los meses de lluvia, de junio a octubre. Toma la línea de Marcala si tienes buena altura libre, dos días completos y algún interés en el café: la carretera de Marcala a La Esperanza son unos 40 km y poco más de una hora, y es uno de los trayectos cortos más bonitos del país. Decide antes de salir de la capital, porque la bifurcación llega pronto.
Día uno, de 8am a 4pm: de la capital a La Paz Centro
Sal de la capital a las 8am para librar la salida norte antes de que se cargue. Estás en el desvío de Villa San Antonio en unos 90 minutos y en La Paz Centro a las 10.15. Es deliberadamente temprano: te permite un desvío a Comayagua, de 20 a 30 minutos al norte, para ver el centro colonial, la catedral con su famoso reloj antiguo y un buen almuerzo en un restaurante de patio restaurado por $8 a $15. Dos horas allí bastan para sentir que lo has visto.
De vuelta en La Paz Centro sobre las 2.30pm, haz el check-in y dedica el final de la tarde a caminar. El parque central, la iglesia parroquial, las cuadras del mercado y una subida a la cruz del cerro sobre el pueblo para ver el valle de Comayagua: 30 a 40 minutos de subida, mejor entre las 4.30 y las 5.30, cuando la luz cae sobre el fondo del valle. Cena en la plaza a las 7: carne asada, plato típico o baleadas, $2 a $12 según cómo lo enfoques.
Dónde dormir la noche de la parada
La Paz Centro es la parada correcta para la ruta norte. Las habitaciones están entre $25 y $45, con agua caliente en las mejores, el estacionamiento seguro fuera de la calle es lo habitual porque el pueblo atiende viaje de negocios, y estás a distancia de caminata de la cena. Pide una habitación que no dé a la calle; la zona de la plaza sigue animada hasta las 9.30 y los camiones arrancan temprano. Confirma el estacionamiento al reservar, no al llegar.
Si has elegido la línea de Marcala, duerme allí: hospedajes de $22 a $45, una noche más fría a 1,300 metros y un mercado que arranca a las 6am si tu calendario cae en sábado. La mejora para esa ruta es un alojamiento en finca de café fuera del pueblo, de $40 a $70 con una comida incluida, que vale la pena entre noviembre y febrero cuando los beneficios están trabajando. Elijas el pueblo que sea, reserva la noche con antelación. Los dos se llenan de viaje nacional los viernes y en feriados.
Día dos: los tramos de montaña hasta Gracias
Desayuno a las 7, en marcha a las 8. Desde La Paz Centro la subida al oeste por San Pedro de Tutule lleva unos 40 minutos hasta el primer pueblo y luego dos a dos horas y media de conducción sostenida de montaña hasta La Esperanza, a unos 1,700 metros y la cabecera municipal más alta del país. Párate ahí una hora: el mercado, las calles alrededor de la iglesia vieja y un café. Es un clima genuinamente distinto: frío, con olor a pino y a menudo con neblina.
De La Esperanza a Gracias hay unos 90 km y dos a dos horas y media por la carretera de occidente, con vistas largas y curvas continuas. Eso te deja en Gracias entre la 1.30 y las 3pm, con la tarde libre para el fuerte, el pueblo o las aguas termales de las afueras. Llena el tanque en La Esperanza; en el tramo siguiente hay menos gasolineras. Si tomaste la línea de Marcala, suma unos 90 minutos al día y sal una hora antes.
Estado de la carretera, combustible y lo que te retrasa
Carga combustible con confianza en Comayagua, La Paz Centro, San Pedro de Tutule, Marcala y La Esperanza, y en ningún otro punto intermedio. Mantén el tanque por encima de la mitad en la montaña. La superficie en la línea norte es asfalto decente con parches; la línea de Marcala tiene tramos sin pavimentar que se vuelven resbalosos después de la lluvia. En época de lluvias hay derrumbes y obras, y un paso alterno de un solo carril puede costarte 20 a 40 minutos sin avisar.
La niebla es el factor infravalorado. Por encima de los 1,500 metros, la nube se sienta sobre la carretera desde media tarde en casi cualquier mes, y a las 5pm puedes estar con 30 metros de visibilidad, con tráfico de frente y peatones. Eso, más que la distancia, es la razón de que el día dos arranque a las 8am. Presupuesta también ganado, camiones lentos que no se pueden rebasar con seguridad durante kilómetros, y el hecho de que la señal de celular desaparece en tramos de 20 minutos entre pueblos.
Hacerlo al revés, y la versión mínima de una noche
En dirección este desde Gracias, el reparto funciona mejor con el tramo de montaña primero: sal de Gracias a las 8am, La Esperanza a las 10.30, La Paz Centro sobre la 1.30pm. Eso te da una tarde y una noche completas en el departamento en lugar de una llegada apresurada, y al día siguiente dos horas cortas a la capital o 45 minutos a Palmerola. Si tienes vuelo, esta es la dirección a elegir, porque el margen queda donde lo necesitas.
La parada mínima absoluta es una noche en La Paz Centro sin desvío a Comayagua: sal de la capital al mediodía, llega a las 2.30pm, camina el pueblo, duerme, sal a las 8am. Igual partes la conducción en dos mitades humanas e igual ves algo. Lo que yo no haría es parar a dormir en San Pedro de Tutule o en La Esperanza: el primero casi no tiene alojamiento, y el segundo está tan avanzado en la ruta que los días quedan mal repartidos.
Antes de reservar
Las preguntas que la gente hace sobre La Paz, respondidas con los números de este mes.
Muchísimo. Las conexiones directas de bus hasta el occidente son lentas e implican cambio en La Esperanza de todas formas. Tegucigalpa a La Paz Centro son unas dos horas por $3 a $4, y partir el viaje ahí en lugar de aguantar ocho horas de transbordos hace el día llevadero. Confirma los horarios de salida al llegar.
Una noche de $25 a $45, cena y desayuno por unos $10 a $18 por persona, y quizá $8 más de combustible por el desvío a Comayagua. Digamos $50 a $80 para dos personas. A cambio evitas llegar al hotel de noche y ocho horas de conducción continua, que es un intercambio justo.
La Paz Centro si quieres el desvío más corto, noches templadas, agua caliente fiable y estacionamiento seguro. Marcala si tienes buena altura libre, 90 minutos extra e interés en el café, y si quieres la noche fría de altura. Para un primer viaje hacia el oeste con horario, toma La Paz Centro.
Antes de las 4.30pm, y más temprano en época de lluvias. La nube se asienta en los tramos por encima de los 1,500 metros a media tarde, la visibilidad cae en seco, y no hay iluminación, ni arcén, y hay tráfico habitual de peatones y ganado. Todos los horarios de esta ruta están pensados para que estés estacionado antes de eso.