Tepanguare
Aldea agrícola cálida en los valles del sur de La Paz, con dos habitaciones muy básicas, río para bañarse y silencio de verdad.
Tierras de cultivo en un valle cálido y un camino de tierra en Tepanguare, sur de La Paz
Por qué la gente se aloja en Tepanguare
Tepanguare está en la tierra más cálida y baja del sur de La Paz, y el cambio respecto a las montañas cafetaleras es inmediato: no hace falta chaqueta, hay chicharras en vez de viento entre pinos, mangos y guanábanas en los solares, y un calor que convierte las 2pm en mala hora para hacer nada. Esto es tierra de ganado y maíz. Las casas se reparten a lo largo de un camino de tierra en vez de agruparse alrededor de una plaza, y el centro de la aldea se reduce a una iglesia, una escuela, una cancha de fútbol y dos o tres pulperías. Aquí nadie trabaja en turismo y no hay razón para fingir lo contrario.
Las camas son mínimas: realistamente una o dos opciones tipo hospedaje más habitaciones alquiladas por familias, de $12 a $20. Contá con ventilador, y contá con quererlo, porque no refresca de verdad hasta bien pasadas las 9pm. El agua puede ser intermitente en el tramo más seco, de marzo a mayo, cuando baja el suministro local y un balde en la esquina del baño es lo normal. Las duchas frías son la regla y, con este calor, una bendición. Nadie acepta tarjeta, no hay cajero a menos de una hora y la farmacia decente más cercana está a un viaje en pickup.
La razón para venir es el río y el ritmo. Las pozas de las quebradas alrededor de la aldea las usan los chavos desde media tarde y son realmente buenas: agua fresca, sombra, piedras planas. Al final de la tarde es cuando la aldea despierta: fútbol en la cancha alrededor de las 4.30pm, gente en los umbrales, radios, alguien vendiendo frescos de una hielera. A las 9pm el camino está oscuro y el sonido son insectos y una televisión a lo lejos. Es uno de los lugares más descansados de este sitio y uno de los peor equipados.
Saltate Tepanguare si no aguantás el calor, si necesitás agua y electricidad fiables, o si tu itinerario no tiene holgura, porque el transporte son un par de pickups por la mañana e improvisación después. Tampoco le sirve a quien quiera que lo dejen totalmente en paz: te van a notar, te van a saludar y te van a preguntar qué hacés aquí, repetida y cálidamente. Vení con la paciencia de una hamaca, un libro, efectivo en billetes pequeños y ninguna expectativa de comer en restaurante.
Hay muy poco alojamiento formal, así que tomátelo como una estancia en casa de familia y no como una decisión hotelera. Preguntá en una pulpería cerca de la iglesia y contá con $12 a $20 por una habitación con ventilador, cedazo contra zancudos si tenés suerte, y baño compartido o privado básico. Elegí una habitación con ventilación cruzada y una ventana que dé al patio y no al camino; la diferencia a las 10pm es notable. Insistí en que haya ventilador y comprobá que funcione, y averiguá si esa semana hay agua corriendo, porque los meses secos de marzo a mayo pueden significar bañarse a balde. Evitá las habitaciones de techo de lámina sin cielo raso, que retienen el calor del día hasta la medianoche. Traé repelente y un espiral eléctrico, que las pulperías puede que tengan o puede que no. Arreglá las comidas con tu anfitrión a $3 o $4 el plato; después del anochecer no hay nada a la venta más allá de galletas y sardinas.
Qué hacer en Tepanguare
Seguí el camino de tierra cuesta abajo desde la iglesia hasta que oigás el agua, entre diez y veinte minutos según hacia dónde vayás, y vas a encontrar la poza que usan los chavos del lugar. Mejor desde las 3pm, cuando llega la sombra y aparece la gente. Gratis, sin instalaciones, no dejés nada en las piedras y llevate tu basura.
La cancha junto a la escuela se llena desde cerca de las 4.30pm casi todos los días y acoge partidos de verdad los fines de semana, con toda la aldea alrededor y alguien vendiendo frescos y churros por menos de un dólar. Llegá, quedate parado y te van a invitar a jugar, cosa de la que a esta temperatura quizá te arrepientas.
Mango, guanábana, naranjas y bananos crecen en los solares a lo largo del camino principal, y en temporada la gente vende de un balde en el portón por unos centavos la pieza. Preguntá, no cortés. La temporada de mango, hacia abril y mayo, es absurda: te van a dar más de lo que podés comer y no te van a cobrar.
Cualquiera de los caminos que salen de la vía principal llega a potreros y milpas en cinco minutos, y a las 5.30am la luz sobre los cerros del sur es lo mejor de aquí. Vas a pasar por ordeños, carretas de bueyes y hombres a caballo. Salí del terreno abierto antes de las 9am, cuando el calor se vuelve realmente desagradable.
Aquí eso es una actividad de verdad. Comprá una gaseosa fría o una cerveza por $1 a $1.50 en una pulpería cerca de la iglesia, agarrá la silla plástica y quedate de 1pm a 3.30pm mientras no pasa nada. Vas a recibir el noticiero completo de la aldea y probablemente una invitación a cenar.
Los pickups salen temprano, normalmente antes de las 7.30am, hacia el pueblo más grande y cercano con mercado, banco y farmacia, por $2 a $5. Hacé todo el reabastecimiento y el efectivo en un solo viaje y confirmá la hora de regreso con el chofer antes de bajarte, porque puede que no haya nada después de primera hora de la tarde.
Qué ver
Hoteles cerca de Tepanguare
Todavía no hay hoteles listados en Tepanguare. Los más cercanos están en la página de la región.
Cómo moverse por Tepanguare
Llegar a Tepanguare toma dos o tres tramos y algo de flexibilidad. Desde Tegucigalpa, alcanzá la red de carreteras del sur de La Paz con los buses de Comayagüela rumbo a La Paz o al lado de Aguanqueterique, y luego transbordá a un pickup para el último trecho de tierra, normalmente $2 a $5 y de treinta minutos a hora y media. Las salidas desde la aldea son casi todas antes de las 8am, y las tardes son impredecibles, sobre todo en fin de semana. No hay terminal; los vehículos paran cerca de la iglesia o de la escuela. Dentro de la aldea todo está sobre un solo camino de tierra y se recorre a pie, aunque con el calor del día hasta eso cuesta: casi todo el mundo se mueve al amanecer y después de las cuatro. En época lluviosa, de junio a octubre, contá con un camino resbaloso y lento.
Preguntas sobre Tepanguare
Mucho. Este es el lado sur bajo y seco de La Paz, y las tardes de marzo a mayo pasan de los 32 grados con poca brisa hasta el anochecer. Las habitaciones son de ventilador en el mejor de los casos y no hay aire acondicionado. Planificá la actividad para antes de las 9am y después de las 4pm, tomá mucha más agua de la que parece necesaria y elegí una habitación con dos aberturas para la ventilación cruzada.
Las pozas locales las usan a diario los niños de la aldea y en general están bien en época seca, cuando el agua está clara y lenta. Después de lluvias fuertes entre junio y octubre el nivel sube rápido y el agua arrastra sedimento y escorrentía de las fincas, así que dejala pasar un día o dos. No hay salvavidas, ni marcas de profundidad, ni ninguna clase de instalación.
Con tu anfitrión o en una pulpería. No hay restaurante con menú, y después del anochecer lo único a la venta son galletas, sardinas, gaseosas y cerveza. Arreglá las comidas al hacer el check-in, $3 a $4 el plato de frijoles, huevos, queso, tortillas y la carne que haya. Si no comés carne, decilo con amabilidad y temprano.
Probablemente no. Con cinco días querés La Paz Centro o Marcala como base, las cuevas y las cascadas, y un pueblo de altura como Guajiquiro. Tepanguare es una aldea lenta, cálida y sin equipamiento para gente con tiempo y sin plan. Vení si tenés diez días, o si específicamente querés el lado bajo y sureño del departamento.